Imagen tomada de Internet.
El piso se
quedaba en buhardilla y la cama era una rinconera de estuco adosada a la pared.
Era un verano de días sofocantes y noches sin estrellas. Despertaba cansado,
encogido de través junto a Alicia.
Sentado en
la cafetería “El Brocal,” recogía la mosquita que había caído en el café, cuando
ella cruzó. Pasó caminando deprisa, el labio mordido, un collar de perlas
grises y un matorral de cabello azabache sujeto con un pañuelo verde. Se detuvo
un instante y siguió caminando. Pagué, me levanté y la seguí.
Aquel día
averigüe que trabajaba en la peluquería “afro” que había en la esquina de la Calle Mesón de Paredes
con Embajadores, y se llamaba Belice.
En aquella
época yo tenía un pequeño negocio de restauración en el centro. Aparte de trabajar
catorce horas diarias, comprar, servir a los clientes y yacer con Alicia
sosteniendo un amor insostenible, no hacía nada relevante, excepto
emborracharme y vomitar amaneceres.
Desde
entonces, cada día, yo estaba sobre las diez sentado en el bar El Brocal para
verla pasar al otro lado de la cristalera con el cigarrillo en la boca y la
mirada perdida.
Un día,
Alicia quiso hacerse un peinado, le sugerí la peluquería “afro,” me dijo que ir
sola le causaba embarazo. Esperaba que lo dijera.
Entramos,
nos envolvió un perfume denso. El mismo aroma desprendía Belice cuando me
acomodé a su lado. Por primera vez, cohibido, la miré a los ojos: Eran
torbellinos de pasión de un gris intenso. Belice era de un país de África, no
recuerdo cuál. Hay tantos, todos tan pobres y desdichados... Trabajaba
tarareando una melodía que repetía sin cesar.
Desde aquel
día cambié de peluquería, me cortaba el pelo Belice.
Siempre pensaba
en decírselo; en invitarla a salir, la palabra nunca brotó de mis labios.
En Semana
Santa, en Madrid, a todos les da por viajar, Alicia no era la excepción. ¿La echaba
de menos? No, para qué. Tenía el colchón para mí y, además, a Belice.
Luego
regresaba, y cuando le hacía el amor pensaba en Belice; tras el trabajo salía,
tomaba una copa en un bar y me quedaba observando fijamente a las muchcahas, y
cualquiera de ellas o todas, se convertían en Belice; caminaba y oía la melodía
de Belice; comía y Belice estaba a mi lado; me duchaba con Belice...
De pronto
nada importaba sino estar al lado de Belice. Empecé a necesitar ir todas las
semanas a la peluquería para cortarme el cabello y sentir las manos de Belice,
el aliento de Belice, el sudor de Belice, la sonrisa de Belice, hasta que acabé
sin cuero cabelludo y rapado y sin embargo, eso tampoco me afectó.
Un día
desperté y descubrí, primero con estupor y a continuación con regocijo, que
Alicia había desaparecido y en su lugar olía a Belice. Giré sobre el colchón y
todo estaba blanco y limpio. Se abrió la puerta y Belice entró portando una
bandeja con el desayuno, la depositó a mi lado, me acarició la nuca y dijo:
— Desayunas
y luego te vas a la peluquería. Te espero.
Aprendí a
vivir en armonía. Estaba con ella a todas horas. Me bañaba, me daba el
desayuno, la comida, la cena, hasta que dejó de llamarse Belice y pasó a ser la
celadora de un hospital, y yo me recuperé de la enfermedad.
Volví a mi
barrio. Encontré la buhardilla conservada y pagada; nunca supe por quién. No
volví a ver a Alicia.
Vagué sin
rumbo hasta que comprendí que sólo me sustentaba un deseo: Volver a ver a
Belice. No supe a quién recurrir ni qué hacer hasta que alguien me dijo lo de la ONG en África.
Estuve en
muchos países y tropecé cincuenta, cien veces, con Belice. Nada más verla
corría a ella, la tomaba de las manos, se giraba y me encontraba con unos ojos
negros como simas que me miraban gentiles o furiosos, y no eran nunca los de
ella.
Desalentado y sin saber qué hacer terminé por recurrir a un chamán. Cuando supo que buscaba a una persona me pidió un objeto de su pertenencia. Le di el collar de perlas que me había regalado. Una vez lo tuvo en sus manos, se le volvieron los ojos en blanco, experimentó una sacudida, volvió a mirarme y preguntó:
Desalentado y sin saber qué hacer terminé por recurrir a un chamán. Cuando supo que buscaba a una persona me pidió un objeto de su pertenencia. Le di el collar de perlas que me había regalado. Una vez lo tuvo en sus manos, se le volvieron los ojos en blanco, experimentó una sacudida, volvió a mirarme y preguntó:
—
¿Tiene los ojos grises, como las perlas del collar, verdad?
Asentí.
La expresión de su semblante cambió, echó la cabeza hacia atrás, gorjeó, me
volvió a mirar y preguntó:
—
¿Cantaba?
Ilusionado,
asentí otra vez.
Su
boca se abrió y de su voz nació una melodía y finalizó. Cerró los puños y
proclamó:
—
Es Dahomey, un cántico de adoración y ayuda a los espíritus.
Prosiguió:
—
Si tiene ojos grises es porque nació entre las perlas grises del Níger. Es un
alma resucitada por un hechicero y vaga con una sola razón: robar el corazón de
quienes enamora. No vuelvas a ella. Está poseída, funde el collar, es su
corazón.
Tomándome
por un brazo, siguió:
—
Escúchame. Sólo dos clases de hombre tienen los ojos grises. Unos, los
mercenarios blancos que asesinan, y otros, los "kikongo nzambi."1
Suelen ser mujeres y hombres de aspecto saludable que vagan por el mundo.
Sonrió
y me invitó a que lo siguiera hasta el oscuro interior de la choza, se dio la
vuelta con un tarro, y me dijo:
—
Aquí hay diez mil novecientas cincuenta semillas obtenidas de una planta para
que la magia del vudú sea blanca y tenga efectos apacibles que oculten tu
enfermedad. No dejes de tomar una un solo día de tu vida y vivirás feliz
durante los treinta años que te duren. Si se te acaban y sigues con vida, mejor
será que mueras o vuelvas a buscarme. Seguiré estando aquí, siempre ha sido
así.
Regresé
a España, abrí un negocio, me casé con una joven gitana y fui muy dichoso,
nunca le conté mi secreto. Al segundo año tuvimos una hija.
Sus
ojos son grises.
NOTA
1: Kikongo nzambi: zombi
José Fernández del vallado. Josef. Abril
2011.

44 comentarios:
Quedé extasiada leyendo este magnífico texto.
Un placer envolverme en tus letras.
=) HUMO
Qué maravilla! La verdad es que tienes una imaginación fabulosa. Y a mí me tuviste concentrada hasta el final.
Ahh, por cierto, mis ojos son verdes. Menos mal! Jaja.
Un beso para ti.
hola,
sigo las huellas que amablemente me dejaste, gracias por tu comentario.
Tu relato me ha encantado.
un beso
Estupendo relato!!!
Atrapas al lector, desde el primer momento y eso es talento...
Gracias por tu bello comentario en mi blog, te seguiré de cerca.,..
Besitos en el alma
Scarlet2807
saludos.. tanto tiempo....
bss
los ojos grises como el collar... me he acordado de las perlas peregrinas perfectas y silentes escondidas en moluscos durante milenios...
Hola, una estupenda entrada que te deja sin respiración desde el primer momento, muy interesante. Un abrazo.
Hola José, gracias por llegar a mi casa, brindándome a la vez la manera de conocerte. Regresaré para leerte ¡Cómo Dios manda! y como lo mereces.
Precisoa foto, estupenda narración "Belice obsesión", impresionante desenlace.
Un beso muy mexicano.
Buen escrito me encanto, gracias por tu amable comentario en mi blog.
Buena semana
Un saludo
Josef, hoy con más tiempo me detengo a dejar una huellecita en tu blog. Me encantan tus relatos, los finales son una alucinación, y aquí estaré cada vez que tenga un ratito libre para ir leyéndolos hacia atrás y, por supuesto, cada vez que pongas uno nuevo.
Gracias por tu visita y tus palabras, espero que sigamos leyéndonos.
Un abrazo.
eres un escritor con todas las letras,
gracias por comentar,en mi blog,gracias!
un abrazo
lidia-la escriba
Entonces la hijita es "kikongo nzambi"
Y la gitana, es Belice en otro cuerpo...
Muy buena lectura. Me gusta la fantasía, y magia que la rodea. Atrapa al lector desde el comienzo.
Besitos
Hola amigo…darte las gracias por visitar y dejar tu huella en mi blog, e igualmente darme la oportunidad de caminar por el tuyo…
Tu texto me ha parecido fascinante, tiene una magia especial…de esa que cuando terminas de leer, la mente y el alma quedan todavía adheridas a lo que has leído y sentido…
“Mi madre tiene los ojos grises…cuando los miras crees perderte en ellos…”
Un placer deslizarme entre tus letras…
Bsos
Hola, gracias por tu visita.
Extraordinaria historia, hechizante hasta el final.
Un saludo.
Me encantó, son de los relatos que más me atrapan.
Saludos!!
Increíble la cantidad de historis que eres capaz de inventar. Y según las leo, estoy casi segura de que sucedieron las como las cuentas.
Besos
Me atrapó el relato...
Un saludo
Aunque estoy más acostumbrado a los relatos de formato más corto (y se adaptan mejor a la circunstancia de que escasea seriamente mi tiempo libre), el texto me mantuvo muy despierta la atención. Pero, por alguna razón (quizá es sólo un asunto de gusto personal), decae un poco por exceso de extensión en torno a la misma obsesión. No obstante, admiro tu capacidad de construir estos relatos con atmósferas tan bien conseguidas.
Un gran abrazo
Tu magnífico relato me ha poseido ... debe ser obra de Belice... ¡¡¡ Sobresaliente !!!
Gracias por tu comentario y visita en mi blog.
Un abrazo
Estimado Josef: en principio, muchas gracias por visitar mi blog y por tus palabras. Tu relato, también, me ha parecido excelente, el giro que da en medio de la historia los hace atrapante.
Espero nos sigamos encontrando en nuevas entradas de ambos.
Cariños.
Eleonora.
muchisimas gracias por tu comentario en mi blog!
gracias!quede sin palabras,frente a este post!
belleza!
un abrazo
lidia-la escriba
oh! qué maravilloso relato!
final abrupto, me gusta
abrazo*
esa ultima linea... la cereza que adorna el pastel. brillante. saludos :)
Excelente relato.Me gustó leerlo. Un final muy bueno. Gracias por tu visita. Saludos.
Este relato y entre los que conforman tu libro siempre me cautivan. Un abrazo.
¿sabes? me encanta como escribes y espero ansiosa tu próxima publicación, (estás tardando muchooooooooooooo) jejejejeje
Besitos en el alma y un feliz fin de semana.-
Scarlet2807-
Tu relato tiene algo de mágico, como esos ojos grises. A medida que vas leyéndolo, las palabras te atrapan, te sumergen en un realismo mágico que invita a navegar por sus orillas hasta llegar al final del mar.
Realidad y ficción, pasión y obsesión, miradas y hechizos, todo se conjuga en la espléndida narrativa de tu interesante relato.
Gracias por tu visita y un placer haber descubierto este grato espacio.
Saludos.
Un relato magnífico, me ha gustado mucho.
Un saludo
Bueno, por la publicidad en tu otro blog llegué a este :) Y acabo de caer en que los textos son tuyos, creí que solo los publicabas :P Ahora me queda la duda de que si la historia que cuentas es ficticia o tiene un trasfondo de realidad (a veces soy ingenuo, y creo en esas cosas) :D
P.D. = Me ha encantado.
Ante todo, gracias por tu visita a mi blog, y por darme la oportunidad de leer tu historia.
Está claro que hay que cuidarse mucho de los ojos grises..., o de los de cualquier otro color que se te claven en el alma y ojalá existiesen sealmente las pastillas para olvidar a aquellos que se te clavaron en el alma.
Saludos
Hola Jose , una verdadera obra de arte , me gusta mucho , por que te atrapa hasta el final del relato ,un beso de Lm.
Buceando entre tus blogs y tus enlaces, ha sido un gusto encontrarme con este magnífico texto
Magnífico relato,
es muy difícil bucear en los cuentos
y relatos cortos,
sun complicados de resumir
pero tu lo haces como un genio
de la palabra,
un abrazo
Formidable texto. Y descuida que a patir de ahora me fijaré con atención el color de los ojos de la gente según me los presenten, aunque quede un poco maleducado ;-)
Un relato maravilloso , me prendió desde la 1º línea . La historia es llena de magia , donde los sentimientos son los protagonistas... el amor , la desilusión , la desesperación y sobre todo la obsesión. En tan solo unas líneas has plasmado tales sentimientos con una intensidad admirable !! Me encantó y me quedé enganchada a tus letras ... Gracias por estos momentos.
Un beso saboreando estos instantes
Maravillosa historia de principio a fin, contiene el ingenio para enganchar y la magia para soñar.
Un verdadero deleite tu espacio ;)
Besos ( por aquí me quedo!!)
Camino de nuevo por tus letras para desearte felicidad en este año nuevo que comienza…
Un abrazo! ;-)
Te felicito de nuevo, me ha encantado este texto, lleno de magia e intriga, el detalle de los ojos grises y robos de corazón hechizados.
Un abrazo!!
Estupendo relato, me ha llevado de principio a fin viviendo la historia. Tiene humor y es capaz de transportar al lector en un vasto espacio de tiempo, de manera breve y concisa. Impone la magia sutilmente, como Belice.
Un abrazo desde el confín austral!
Extraordinaria tu capacidad para las letras. Me ha gustado este relato, tiene un camino trazado, una prosa ágil y un buen desenlace.
Saludos y feliz fin de semana.
aeaxtraordinario relato e inigualable tu pluma!
He leído de corrido todo el psot y me ha trenidoa traapda.
Gracias por compartir tu don de la pluma excelsa.
Te invito a pasar por mis blogs dónde ya has estado otraras veces, los mismos te loa recuerdo:
www.cosechadesentires.blogspot.com
dónde cultivo los sentires recibidos y en este nuevo post me conoceras mejor además de regalos y premio.
www.pancosusurros.blogspot.com
literario y dejo algo para reflexionar mas un regalo para que lo lleves.
www.walktohorizon.blogspot.com
Un tema...y regalo te espera.
www.cuerposanoalmacalma.blogspot.com
Un Hombre carismático y regalos.
www.lasrecetasdelaabuelamatilde.blogspot.com
Te aguarda un imperdible postre dulce, decires y regalo.
www.newartdeco.blogspot.com
Te aguarda algunos de mis pinturas y regalo.
Alli espero tu decir con cariño y cálidez.
Gracias por tus visitas y seguir mis blogs.
Un abrazo desde Buenos Aires a puro sentir con mate en mano.
María del Carmen
Que relato amigo..te felicito Jose.el cilindro no lo e abierto..alomejor como dises..hay algo magico=D..te deceo un hermoso dia..Abarzoz
Hola moderato Dos_Josef, he tratado de dejarte un mensaje en tus otros blog para agradecerte la visita. Fue un gusto conocerte
Ingrid
Hay algunos ojos grises que lo llenan todo...
Saludos y un abrazo.
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